-->

Es culpa de las expectativas...

by - junio 01, 2018


Cortesía: giphy.com

La mente en un arma muy poderosa, tanto así que aunque nos creemos el pajazo de que somos nosotros quienes la controlamos llegó la hora de aceptar que es al contrario, ella es un ente autónomo que se burla de nuestro cuerpo enviando falsas señales de que tenemos libre albedrío.

Cuando iniciamos cualquier tipo de empresa, relación o nos ideamos planes, la mente empieza a crear una serie de escenarios posibles que nos llevan a liberar tanta dopamina, que por momentos olvidamos que imaginarlo, no es vivirlo, y es allí donde todo empieza a fallar.

Es muy común que los primeros meses de relación todo sea color rosa, nos encanta todo del otro, sus complicaciones, sus faltas, e incluso su círculo social, todo por una razón, es tanta la dicha y el éxtasis que sentimos al estar al lado de quien nos gusta que no nos percatamos de que ya nuestras expectativas han empezado a hacer de las suyas.

En mi caso he aprendido a controlarlas, en especial cuando se trata de otras personas, pues siendo honesta, es muy difícil poder tener control sobre las acciones, reacciones y creencias del otro, tal vez es por ello que son las expectativas de los otros lo que lleva a que nos relaciones fracasen.

Soy consciente de que llevar una relación conmigo no es fácil, pues soy defensora de mi libertad, me gusta sentir que comparto mi vida con alguien, no que ese otro o yo nos absorvemos mutuamente hasta que no queda nada del individuo.

Siendo honesta, tal vez mi manera de percibir la amistad en muy distinta a la de otros, Pero es  que no sé  ustedes, pero en mi caso soy afortunada de contar con amigos tan incondicionales, Que ya son familia.

En el caso de mi profesión, bueno es algo de vocación y amor, por lo que la disfruto a cada instante, por ello me es imposible decir que la voy a abandonar por la promesa de una vida en pareja.

Todo el anterior preámbulo tiene un fin, y es que con el tiempo he ido descubriendo que aquello con quienes me he arriesgado a tener una relación llegan a la misma conclusión, te quiero, pero no quiero a persona que eres, es decir.

Reconocer lo anterior es difícil, pues duele saber que cada vez que alguien decide estar contigo lo hace con la intención de cambiarte, lo que es peor es que son conscientes de que no cambiaré, pues mi excesiva honestidad me lleva a decirles desde un inicio el dolor de cabeza que puedo hacer, pero su ego y orgullo los enceguese tanto, Que de consuela con frases como"yo voy a lograr que se enamore tanto de mi, Que va a dejar de salir con sus amigos e incluso va a dejar a un lado sus sueños profesionales".

Por largo tiempo me culpe por no cambiar, por no ser capaz de tomar las relaciones igual que los demás, abandonando a mis amigos, renunciando a mi vida profesional por dedicarme a  mi pareja, pero ya no, por fortuna la soltería nos permite ver las cosas desde otras perspectivas y si algo he aprendido es que  no quiero cambiar a la persona que va a estar a mi lado, ni mucho menos quiero moñdearla a mi gusto, Pues quiero que él  y yo seamos quienes queremos ser, para luego compartirnos mutuamente, sin pretensiones, sin solicitudes  de cambios.

No es que me quiera ser la eterna soltera, pero si lo voy a hacer no me importa, porque prefiero estar soltera, Pero siendo yo misma, no al lado de alguien que no me quiere ni se siente orgullo de lo que soy.

You May Also Like

2 comentarios