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¡Salud! por la tusa

by - mayo 10, 2018

Preparen las botellas de licor, que suene la playlist corta venas y póngase su mejor pijama porque llegó la hora de hablar de las tusas...

Cortesía de: okchicas.com

A lo largo de nuestras vidas experimentamos distintos tipos de fracasos y desilusiones emocionales, los cuales de acuerdo al grado de importancia y de prioridad que tienen en nuestras vidas duelen más que otros.

Es por tal motivo que considero que tenemos más de un tipo de tusa, porque no sólo se sufre por la perdida de un novio o una novia, no señoras y señores, las tusas se viven en cualquier tipo de relación emocional, incluso en  las que no hay sexo.

Cortesía de: media.tumblr.com
Pero, ¿cómo sabemos que estamos pasando por una tusa?

la respuesta no es tan sencilla, al ser sujetos con cualidades y gustos diversos, nuestra manera de afrontar esas decepciones es cambiante, y aunque no podemos hablar de un orden específico, existen una serie de emociones que son el reflejo de ese momento que estamos viviendo.

Generalmente cuando un vinculo se rompe pasamos por una serie de etapas entre las que se destacan, la tristeza, la frustración, la negación, el anhelo de regresar a los momentos de felicidad, el duelo y por fin aceptación, ese momento en que entendemos que las nubes grises están ahí para ayudarnos a salir adelante.

Es exactamente de eso de lo que hablaré en éste post, de ese tipo de tusas que debemos enfrentar durante nuestro día a día, y para ello a continuación recopilo algunas por las que ya he pasado y otras que mis mosqueteras y mosqueteros han vivido.

    Cortesía de: media.tumblr.com
  • Tusa por decepción amorosa: ésta es tal vez la tipología de tusa más reconocida, es aquella que llega justo después del rompimiento de una relación ligada a compromisos de pareja, ya sea noviazgo, matrimonio y demás definiciones que le tengan. Aquí generalmente creemos que nuestra vida sentimental no vale la pena, que nunca vamos a volver a hallar a una persona que nos haga sentir especiales y que definitivamente no nacimos para amar, (tal y como cantaba Juan Gabriel).

  • Tusa por perder al amante sexual: generalmente cuando una relación del tipo sexual acaba y ambas partes eran conscientes de que jamás se iba a dar un siguiente paso no se vive una tusa, pero ¿qué pasaría si ese amigo o amiga sexual resulta ser el mejor polvo que has tenido en tu vida? aquí la cosa cambia ¿cierto? en éste caso la tusa está ligada a la satisfacción en las relaciones sexuales, pues sientes que a pesar de tal vez estar con alguien con el que las cosas van más allá del sexo, extrañas estar en la cama con esa otra persona. Aunque sabes que no es lógico extrañar a ese alguien por sexo, ya que se supone que debemos es añorar a quienes queremos o amamos, nuestro cuerpo es incluso más débil que nuestro corazón, y a veces nos pone más trampas que lo emocional.

  • Tusa por terminar una amistad: para los que consideramos que los amigos son esa familia que elegimos éste es un tema complejo, (créame, ya he tenido que ver cómo vario de mis amigos se van). Hay diversas razones para que una amistad acabe, pero independiente del motivo, ésta perdida puede provocar un quiebre emocional fuerte , debido a que en este caso no vas a extrañar el sexo, los besos o los abrazos, aquí lo que te va a hacer falta es esa persona que te acompañaba a hacer locuras, esa consciencia que salía a flote cuando tu uso de la razón ya no era buena, por eso entramos en un periodo de desconfianza en el que se cree que no será posible abrirse nuevamente con alguien y pretendes convertirte en un ermitaño.

  • Tusa profesional: aquí juegan un papel muy importante las metas educativas, profesionales y laborales que tenemos en nuestras vidas, por ello cuando una de éstas no se cumple nos sentimos decepcionados de nosotros mismos. Muchas veces tendemos a idealizar y sobre planear nuestras vidas olvidándonos de vivir el día a día, y es allí donde al salir algo mal, por más mínimo que parezca, sentimos que todo lo que hemos construido y planeado se derrumba, cuesta levantarse, pero lo peor de todo es que empezamos a temerle a los riesgos.



  • Tusa cuando terminas un libro, telenovela, serie y demás: ésto pasa muy a menudo y la razón es más sencilla de lo que creemos, de hecho da respuesta al porqué padecemos las tusas. Resulta que los eres humanos somos sujetos de costumbres y según diversos estudios tardamos apenas veintiún días en acostumbrarnos a algo. Es por ello que no podemos evitar estar entusados cuando terminamos un libro del que nos enamoramos, o cuando nuestra telenovela o serie favorita del momento llega a su fin. Los primeros días nos sentimos vacíos, como si algo nos faltara, no podemos evitar hablar con todo el que se nos acerque del tema, al punto de volvernos una grabación molesta para quienes nos escuchan, (pero tranquilos, así pasa con todas las tusas).
Cortesías de: media.tumblr.com

  • Tusa deportiva: bienvenidos al mundo del dolor del hincha o del fanático deportivo, y sí, ésto también es una tusa, porque cuando amas a un equipo y portas con orgullo los colores que lo representan sufres y celebras a la par, e incluso más que los jugares. Es una realidad que todos aquellos que somos fanáticos y fieles seguidores de algún equipo o deportista, sin importar la  modalidad deportiva, pasamos por tusas cuando no se logran los objetivos deseados, ya sea un trofeo, partido o campeonato, el dolor se hace presente y se representa con lagrimas, que no son fingidas, son producto de una pasión y un amor que incluso se podría comparar con el que sentimos por nuestros padres o hijos. La diferencia es que en éste tipo de perdidas jamás abandonamos nuestros colores, eso nos hace más fuertes para afrontar una siguiente temporada o torneo.



  • Tusa musical: ésta la experimentamos todos aquellos que por falta de dinero o cualquier otro tipo de eventualidad, (muerte de nuestro cantante favorito o separación de la agrupación), nos perdemos la oportunidad de escuchar, cantar, bailar y brincar en un concierto en vivo al son de nuestras canciones favoritas. Y aunque parece increíble esa tusa duele y mucho, porque debido a la época en que vivimos todos los medios de comunicación y redes sociales se encargan de recordarnos que no estuvimos en tan anhelado evento, Lo peor es que uno termina torturándose con los vídeos, fotos y comentarios de los afortunados que sí asistieron.

Así cómo el anterior listado existen un sin fin de tusas, todas con sus características propias y vividas de distintas maneras por quienes las sufren y las sufrimos. La ventaja es que en ésta vida nada es para siempre, debemos aprender a ver esos fracasos y decepciones como experiencias y enseñanzas que hacen parte del camino que debemos recorrer para crecer y ser cada vez mejores.
Cortesía de: media.tumblr.com

Aunque el post de hoy parece salido de un texto de superación personal y puede que a usted le parezca un tanto aburrido, lo invito a que me comente cuál tipología de tusa considera que omití, o simplemente cuénteme cómo las supera, o critique y dígame que le pareció mal del texto, estoy aquí para aprender y considero valiosas y respetables todas las opiniones.

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